Científicos en el exilio: talento en busca de apoyo

La emergencia humanitaria venezolana ha empujado a emigrar a al menos a 12.000 profesionales de la ciencia y la tecnología, a 30.000 médicos y a 50.000 ingenieros y arquitectos en los últimos años, un talento en fuga que se une a contingentes de alta formación de países como Afganistán, Siria y Yemen.

Marielba Núñez

En otros tiempos, solía hablarse de fuga de cerebros para referirse al capital intelectual que los países, generalmente menos desarrollados, perdían en favor de naciones del primer mundo. En un mundo globalizado, la movilidad de los científicos se convirtió en algo común y deseable, que permitía expandir las perspectivas y dotar de la anhelada diversidad y multiculturalidad a los centros de ciencia.

Pero lo cierto es que en esos contingentes de cerebros en movimiento han quedado camuflajeados, y quizás ocultos, académicos e investigadores que, más que oportunidades de realización, buscaban una vía de escape para realidades insostenibles. Basta pensar en el emblemático caso de Albert Einstein, cuyo traslado a Estados Unidos fue inducido por el inminente ascenso del nazismo.

Una realidad similar experimentan científicos de países en conflicto o sumidos en emergencias humanitarias, una situación que está siendo abordada en una serie de cuatro foros virtuales sobre Ciencia en el exilio, promovidos por la Unesco, la Academia Mundial de Ciencias, el International Science Council y la Interacademy Partnertship. El segundo de estos encuentros, que tuvo lugar este miércoles 28 de julio, se tituló Prolongada situación de Desplazamiento: Afganistán, Siria, Venezuela y Yemen, y revisó las precarias condiciones en las que los investigadores de estos países sobreviven y las estrategias y oportunidades que han buscado para continuar haciendo ciencia dentro y fuera de las fronteras de sus naciones de origen.

Continuar leyendo “Científicos en el exilio: talento en busca de apoyo”